martes, 16 de octubre de 2012
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Si el imputado extrajo un revolver de su propiedad, e intimó a la víctima a que abandonara su negocio y éste, luego de girar en dirección a la salida, volvió sobre sus pasos apuntándolo a él y a su esposa con el arma que portaba, tras lo cual el encartado le disparó y produjo la muerte, valorado el hecho, en la concreta situación en que se produjo, con sus condicionamientos circunstanciales, atento a la gravedad del mal que el agente procuraba evitar, se encuentra acreditado que el incuso actuó en legítima defensa de su vida y la de su mujer. (C.N.Crim.Correc., Sala VI, c. 26.974 'Rodríguez, Fernando”, rta. 29/06/05.)
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