jueves, 18 de octubre de 2012
95
95. Las pruebas colectadas no permiten desechar la versión del imputado de que la víctima, a veinte metros del rodado que intentó sustraer, le disparó por lo que el acusado al tirar de modo inmediato, ocasionándole una lesión que luego produjo su muerte, actuó en legítima defensa, pues pudo razonablemente considerar en esos breves instantes que el peligro subsistía, sin que se trate de una defensa inoportuna. (CN Crim Correc., Sala II, “R.,J.M”, rta. 30/08/1992).
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