86. Quien domina a su atacante, cesando así la agresión de que era objeto y a pesar de ello lo lesiona o ataca se convierte de agredido en agresor y no puede amparase en la situación de necesidad que conforma la defensa legítima. ((ST Chubut, junio 6-980.- Licanqueo, Eugenio G.) JA, 1981-II-745.
No hay comentarios:
Publicar un comentario