lunes, 15 de octubre de 2012

47

47. En el caso de autos, el encartado no sólo cuando actuó imprudentemente al cerrar la puerta del colectivo que conducía, atrapando a la víctima, sino que después, ante la reacción de ésta procede a agredirla, causándole lesiones por lo que no puede sostenerse que actuó bajo legítima defensa. (CN Crim. Correc., Sala I, “González, Osvaldo”, rta. 31/7/89). 1993-II, síntesis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario