123. No resulta aplicable la legítima defensa si el procesado fue desafiado a pelear, o media una situación de duelo irregular o criollo, de riña, de posible lucha o acometimiento recíproco, en tanto su conducta se vuelve imprudente y la ley no ampara al que busca el peligro o se somete a él por puro culto al coraje. (CN Crim. Correc., Sala II, “Díaz, Luis W.”, rta. 25/11/1988).
No hay comentarios:
Publicar un comentario