jueves, 18 de octubre de 2012

119

119. No resulta dable aceptar la legítima defensa cuando quien la invoca se coloca voluntariamente en situación de peligro, aceptando un desafío a pelear y retirándose momentáneamente del lugar para penetrar a su casa de la que regresa muñido de un arma de fuego ulteriormente empleada. (C.Crim., Concordia, noviembre 12-979.- V., A.O.) Z, 20-313.

No hay comentarios:

Publicar un comentario